| La Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de los Dolores Coronada tiene su origen en el siglo XVIII, cuando en la parroquial de San Pedro se instituye entre 1783 y 1789, la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores. De 1789 datan las Constituciones de la Cofradía, en cumplimiento de la Real Pragmática. La Cofradía estaba constituida en torno a la imagen aludida. Del Cristo de la Expiración no encontramos señas hasta 1800, cuando los documentos informan de su presencia en una capilla de calle de la Victoria, ocupada por la Cofradía del Cristo de la Expiración. Ninguna de ellas parece gozar de especial renombre durante el siglo XIX. Su florecimiento dentro de la Semana Santa malagueña se dará a partir de 1920, fecha en que un grupo de cofrades las reorganizan, quedando unidas con su actual nombre. La Cofradia comenzará a procesionarse en 1921, y señal de su enorme impacto en el Miércoles Santo malagueño será la aceptación en 1925 por el rey Alfonso XIII, del cargo de Hermano Honorario, concediéndole en este momento el título de "Real". Los sucesos de 1931 tuvieron nefandas consecuencias patrimoniales para la cofradía. Sin embargo, la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores resultó incólume en los atentados contra las imágenes religiosas de estos años, porque fue depositada por algunos de sus hermanos en la Sta. Iglesia Catedral, poco después recibió culto en la parroquia del Sagrado Corazón, en calle Compañía, hasta 1934, de donde vuelve a San Pedro en procesión en 1935. Poco durará la estancia de la imagen titular en su parroquia, pues en 1936 es destruida la iglesia de San Pedro, pero de este desastre vuelve a salvarse la imagen, pasando al templo de los Santos Mártires, y de allí, a la iglesia del Carmen, acercándose a San Pedro, mientras concluyen los trabajos de reconstrucción. En 1938 recibe nuevo impulso al nombrar Hermano Honorario a Francisco Franco, primero y al Instituto de la Guardia Civil después. Entre 1941 y 1942 la Cofradía encarga a Mariano Benlliure, la realización de un nuevo Cristo donde se le represente en el momento de: Y era ya como la hora sexta, y se produjo la oscuridad sobre la tierra toda hasta la hora nona, eclipsándose, el sol,- y se rasgó por la mitad el velo del Templo. Y gritando en voz grande, dijo Jesús.- "Padre, en tus manos entrego mi espíritu ". Y diciendo esto, expiró. (Lc. 23. 44-46 ). La imagen y trono del Cristo se estrenaron en la procesión de 1942. El trono de la Virgen encargado en 1947, se procesiona por primera vez en 1950. Los nuevos estatutos fueron aprobados por el obispo Santos Olivera en 1944. En los años sesenta se construye la Casa-Hermandad, primera del género en Málaga donde se instaló el museo, en un edificio adosado a la parroquia de San Pedro rompiendo los perfiles de la iglesia parroquial realizada, en 1629, sobre trazas del maestro mayor de la catedral malagueña, Pedro Díaz de Palacios. El edificio cofrade, con proyecto del arquitecto diocesano Enrique Atencia, presenta un volumen exterior cúbico, con cinco plantas y un ático, anexo a la iglesia de San Pedro, muy remodelada tras su reconstrucción en el segundo cuarto del siglo XX. Por tanto, podemos dar un amplio salto temporal desde 1644, fecha de la capilla de los titulares de esta Cofradía en San Pedro que se constituye como sala primera, del museo cofrade, hasta 1967, fecha en la que queda concluido el nuevo edificio anexo, inaugurado el 4 de febrero de 1968. Este año se termina de instalar el museo en la planta baja. El resto de la construcción se dedica a otras actividades de la Cofradía. La colección se organiza en cuatro salas: la primera, en la iglesia, dedicada a las imágenes titulares de la Cofradía; la sala segunda, ya en la construcción moderna, es un gran espacio destinado a los tronos procesionales, donde también se exponen los enseres de la Cofradía en vitrinas tamaño armario, con estructura de madera y fondo de terciopelo rojo; la sala tercera guarda recuerdos y objetos cofrades; la sala cuarta, alberga el tesoro de la Cofradía. Sala I. Capilla de las imágenes titulares. Destacan el Cristo de la Expiración de Mariano Benlliure, realizado en Madrid en los años 1939 y 1940, en madera policromada, y la imagen de vestir de Ntra. Sra. de los Dolores, obra anónima del siglo XVIII, en madera policromada de pino del Segura. Sala II. De los tronos. El trono procesional del Cristo de la Expiración, obra neorrenacentista del madrileño Félix Granda Buylla, presenta relieves con escenas alegóricas, el Vía Crucis, y los tres enemigos espirituales del hombre. Realizado en 1943 en bronce y plata dorados sobre base de madera de caoba y limón, es obra de excepcional valía. El trono procesional de la Virgen de los Dolores, es obra del orfebre sevillano Manuel Seco Velasco, fechado entre 1947 y 1950, realizado en plata de ley y alpaca en su color, sobredorada y policromada. En él se representan imágenes marianas y misterios del Rosario. En las vitrinas, se encuentran expuestos los enseres procesionales, objetos de culto y ajuar de la Cofradía, destacando el manto de la Virgen, de dimensiones extraordinarias, realizado en terciopelo negro bordado formando filigranas barrocas con hilo de oro, obra del taller sevillano de Manuel Elena Caro, de 1955. De valor histórico para la Cofradía, son los estandartes de la Virgen y el Cristo, (Salvatierra, 1931), salvados del saqueo e incendio de San Pedro de ese año. Sala III. Dedicada a los presentes que las Cofradías malagueñas intercambian entre sí Sala IV. Tesoro. Componen el tesoro algunas sayas procesionales, exvotos de cofrades, etc., así como la corona y puñal de la Virgen, y potencias del Cristo. La corona de la Virgen (1960), obra del orfebre Manuel Seco Velasco, es de plata de ley, sobredorada y policromada, con ágatas, esmeraldas, 'amatistas y brillantes engarzados. Tipológicamente, se relaciona con las coronas "de canastilla" al rematar en formas puntiagudas, semejantes a las que encontramos en las coronas medievales. Su diseño, muy curioso, representa un alzado arquitectónico, estructurado mediante capillas donde se albergan imágenes mañanas y santos. También sobresalen, como excepcionales piezas de orfebrería neobarroca, las potencias del Cristo de la Expiración, también del orfebre Manuel Seco Velasco, realizadas en 1955 en plata de ley sobredorada con engarces de amatista. |