| 3.2.8. Sierra de Yeguas |
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Cercano a los tres mil habitantes, este bello pueblo del norte de la
provincia, ofrece una atávica tradición semanasantera, conteniendo
una serie de aportaciones en su historia que la han hecho diferente. El
movimiento procesionista se remonta al siglo XVII, aunque no será hasta
principios del siglo XX cuando se constituyen legalmente las hermandades, siendo
algunas pocas familias del pueblo las encargadas de organizarlas.
La historia de Sierra Yeguas es densa en una serie de aspectos antropológicos
y devociones. El Viernes de Dolores salía una procesión llamada "de
los hombres" a las doce de la noche, compuesta por dos filas de penitentes
rezando el rosario y llevando un crucifijo.
En la madrugada del Jueves Santo tenía lugar el Sermón de Jesús
donde se escenificaba la Pasión del Señor; seguidamente comenzaba
la procesión de Padre Jesús, seguida de las imágenes del
Cristo de la Humildad y de la Virgen de los Dolores.
En esta procesión el momento más álgido era el del "encuentro"
entre Madre e Hijo mientras que el pueblo oraba de rodillas.
Tras el Sermón de las tres de la tarde del Viernes Santo, se procedía
al descendimiento de Cristo por parte de los Santos Varones que, presentándolo
a su Madre, lo depositaban finalmente en el sepulcro.
A continuación se procesionaba el Cristo de la Vera-Cruz y tras él,
el Santo Entierro acompañado de la Virgen vestida con indumentaria negra.
Finalizaba la Semana de Pasión con la procesión "de las
mujeres" en la que se sacaba una pequeña imagen de la Virgen.
La Guerra Civil dio al traste con todo el bagaje cultural y artístico
de la Semana Santa, por lo que hubo de recompensarla y encargar imágenes
de nueva factura.
En la actualidad existen seis hermandades articuladas -según el
Titular procesionado- en las siguientes jornadas. Comienzan los desfiles con la
procesión de la "borriquita" el Domingo de Ramos. La talla
procede de Olot y fue donada al pueblo por una hermandad de Alcalá de
Guadaira.
Hasta la tarde del Jueves Santo no hay más cortejos. Es el momento en
el que salen de la parroquial las imágenes del Cristo de la Humildad,
obra de Castillo Lastrucci (1942); el Cristo de la Vera-Cruz, obra del mismo
imaginero (1938) con la Virgen de la Esperanza, escultura de Sebastián
Santos Rojas (1957), ambas en un solo trono.
La noche del Viernes Santo es el momento reservado para la procesión
del Santo Entierro y María Santísima de la Soledad. Ambas imágenes,
son obras de Castillo Lastrucci (1942). Cabe destacar el momento de la recogida
en las puertas del templo.
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