| 3.4.10. Rituales IV |
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Existe en Alcaucín una Hermandad que es la que se encarga de organizar
los desfiles procesionales. La institución conocida bajo la
advocación de Nuestro Padre Jesús se fundó en 1948,
llegando a contar casi con un centenar de hermanos, reduciéndose a
sesenta en la actualidad. Los tres titulares se corresponden con los que ya
existieron hasta la Guerra Civil. El Jueves Santo salen en procesión
Nuestro Padre Jesús (obra anónima del siglo XIX) y la Virgen de
los Dolores (anónima). En la jornada siguiente, sale el Santo Sepulcro
(obra de serie) con la Virgen de los Dolores, la cual vuelve a ser procesionada
de madrugada en procesión de Soledad.
Una tradición ya perdida era "la procesión de Jesús",
en la que se escenificaban algunos momentos de la vida de Jesús. La última
actuación fue en 1944. Igualmente otra costumbre desaparecida era "la
guardia de judíos" o Vela del Monumento, que duraba hasta la mañana
del Viernes y que estaba protagonizada por vecinos vestidos con túnicas y
cubiertas sus caras con máscaras.
El desarrollo procesional de Canillas de Albaida es el siguiente: Comienza
con la jornada del Domingo de Ramos en la que es sacada la imagen de la "borriquita"
(obra de serie). El Miércoles salen las imágenes de Cristo atado a
la columna (obra del californiano Jack Rutenford) y la Virgen de los Dolores (anónima,
siglo XVIII). El Jueves Santo sale Jesús Nazareno, obra anónima y
que fue costeada con ayuda de una rifa organizada de un lechón por los
propios habitantes del pueblo. Junto al Señor sale de nuevo la Virgen de
los Dolores. El Viernes Santo salen el Cristo Crucificado, el Sepulcro y la
Virgen de los Dolores. El Cristo Resucitado cierra el capítulo de
desfiles procesionales en la mañana del Domingo de Resurrección.
Mención destacada era la representación teatral o Paso, en
donde aparecían los apóstoles y una vistosa guardia judía.
La procesión del Domingo de Ramos en Sedella da comienzo a los actos
externos de la Semana Santa. Existía la costumbre de no lavar en ese día
ya que existía la creencia que se les ponían las manos malas o podían
salir verrugas.
El Jueves Santo, tras los Oficios, salen en procesión la Virgen de
los Dolores (anónima, siglo XVIII) precedida de Nuestro Padre Jesús
Nazareno (anónima, siglo XVIII). Esta procesión iba acompañada
de los doce apóstoles que portaban ramos de flores, vistiendo túnicas
moradas y caretas en las que iba el nombre del apóstol.
El Viernes Santo se cierra con la procesión de la Virgen de los
Dolores, haciendo de Soledad a las doce de la noche. Se perdió la
costumbre de proceder al descendimiento de la Cruz del Crucificado perdido en la
guerra, ceremonial que empezaba al término del Sermón de las Siete
Palabras.
Una tradición autóctona es el "Pedro". Consistía
en traer macetas, jaulas y demás artículos en la noche del Sábado
de Gloria a la Plaza del pueblo. Se confeccionaba un muñeco o Judas a
base de pajas y matojos secos. Al amanecer era todo un trajín de personas
que iban a recuperar las cosas "prestadas" y a ver cómo había
quedado.
El Mayordomo de Salares era la persona que se encargaba de coordinar las
procesiones de Semana Santa. Este cargo solía ser hereditario. Esta
tradición ha quedado en el olvido aunque suelen ser las familias de los
antiguos mayordomos las que se encargan de los preparativos.
El Jueves Santo se procesionan por las angostas calles de Salares las imágenes
de Jesús Nazareno (obra seriada) y la Virgen de los Dolores. El Viernes
Santo salen la Santa Cruz, el Sepulcro y la Virgen de los Dolores, que volverá
a itinerar por la noche en la procesión de la Soledad. El Domingo de
Resurrección salen el Niño Jesús (obra anónima del
siglo XVIII) y la Virgen de los Dolores. Esta es la procesión más
peculiar, ya que las dos imágenes van por trazados distintos y confluyen
en la puerta del cementerio produciéndose el tradicional "encuentro"
que es enfatizado con cohetes, repiques de campana y hasta disparos de escopeta;
entre aplausos y vítores vuelven las dos imágenes a la parroquia.
Una tradición perdida fue la de los judíos, individuos que
disfrazados con máscaras, se dedicaban a "molestar" a sus
vecinos durante la semana, para terminar rodando monte abajo en el "encuentro"
del Domingo de Resurrección.
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Ver también en la provincia |
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