| 3.5.2. Mijas y Benahavís |
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Cinco son las cofradías erigidas en esta localidad, desarrollando todo
el programa semanansantero en los días de la Semana Mayor. El Miércoles
Santo inicia los desfiles procesionales mijeños con la Cofradía
del Santísimo Cristo de la Columna. Su Titular es una obra adquirida en
los talleres de Manuel Secuella de Olot en 1982. Fundada en 1989, ya existía
antes de la contienda civil. Destaca su salida desde la ermita de Nuestra Señora
de los Remedios.
La Venerable Hermandad del Dulce Nombre de Nuestro Padre Jesús
Nazareno fue fundada en 1646, y se restauró en 1986. Sale su Titular el
Jueves Santo, siendo una obra del escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci
(1940). Destaca en su recorrido la bajada desde la parroquia por la cuesta de la
villa, la llegada de la Plaza de los Siete Caños y el encierro en la
puerta de la iglesia de San Sebastián, desde donde imparte la bendición.
Se tienen pruebas testimoniales y gráficas de que la imagen se sacaba en
procesión de rogativas para implorar antes las sequías que padecía
el campo, de que se procesionaba empleando el sistema de correón y
horquillas, tal y como se hacía en la capital (Viñeros).
Fundada en 1646 como (Hermandad de Vera-Cruz) y reorganizada en 1990, la
Hermandad del Santo Cristo de la Plaza, María Santísima de la
Soledad y San Juan Evangelista, participa de modo notable en las procesiones del
Jueves y Viernes Santo. El primer día comentado, salen las imágenes
del Crucificado (obra seriada, 1957), la Virgen (José Dueñas
Rosales, 1992) y el Discípulo Amado. El Viernes Santo vuelve a salir la
Virgen junto con la Santa Cruz. Destacan en su recorrido la bajada por la cuesta
de la Villa y la entrada de los tronos en la Plaza de la Libertad. La primitiva
imagen del Crucificado tenía los brazos articulados para poderse adaptar
a la iconografía del Sepulcro tras el Sermón de las Siete Palabras
el Viernes Santo.
La Hermandad de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores fundada
en 1987 procesiona a su Titular (Vergara Herrera, 1941) el Jueves y
Viernes Santo por la noche. Se constata su trayectoria procesional desde antes
de la Guerra Civil.
Destacar en la procesión de la Soledad, el canto de una salve cuya
letra es del siglo XIX. Se pronuncia en la Plaza de España teniendo como única
luz las velas de los acompañantes.
La Hermandad del Santo Entierro fundada en 1985 despide los
desfiles procesionales con la salida de su Titular (Talleres Manuel Secuella de
Olot, 1975) la noche del Viernes Santo sobre trono diseñado por Pedro Pérez
Hidalgo y realizado en 1993 por Rafael Ruiz Liébana. Su cortejo lo
integran hermanos vestidos de traje oscuro y mujeres ataviadas con mantilla
negra. Destaca la salida de la parroquia de la Inmaculada Concepción y la
despedida de Jesús con su Madre dentro del templo.
Existe en esta localidad una cofradía canónicamente
establecida en la parroquia desde 1993 y que cataliza las procesiones
penitenciales. Comienzan con la salida en procesión de la Virgen del
Rosario en la noche del Viernes Santo. Es la misma imagen patronal adaptada a
Madre Dolorosa, desprovista del Niño en su brazo y vestida de riguroso
luto. La escultura es obra de José Navas Parejo quien la realizó
en 1940.
En las horas vespertinas del Domingo de Resurrección tiene lugar la
jornada del Huerto. Durante días, la mayordomía o encargados de
organizar la procesión han preparado en el centro de la plaza principal
una especie de choza donde se concentran todo tipo de frutos del campo y el
ganado que serán subastados para costear los gastos de la procesión.
Allí permanece la figura del Santo Niño Jesús (obra seriada
de los talleres de Olot, 1940) rodeado de una gran rosca de pan. Su Madre saldrá
a su encuentro vestida con un doble vestido: debajo blanco y encima uno negro.
Cuando llega al "huerto" queda desposeída del manto negro y
luce su atuendo de gloria. Tras este ceremonial, vuelven las dos imágenes
en procesión hasta la parroquia. Los ancianos cuentan que en el "huerto"
se colgaba un muñeco llamado "Judas". En el momento del "encuentro"
señalado se procedía al "ahorcamiento" y "fusilamiento"
del maniquí. Esta costumbre fue suprimida por el gobernador hacia los años
treinta de la presente centuria.
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Ver también en la provincia |
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