| 3.6.3. Ardales y Carratraca |
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En el siglo XVI existían pruebas documentales de la existencia de
algunas cofradías, dado que aparecen testamentos en los que los
otorgantes hacen referencias a limosnas y acompañamientos de las cofradías
a que pertenecen. Así, son varias las Hermandades de penitencia
historiadas en la localidad, tales como la de Jesús Nazareno (constituida
en 1639), la de Jesús de la Columna y San Juan (fundada en 1703), la de
Nuestra Señora de los Dolores (constituida en 1783) y la del Santísimo
Cristo de la Sangre (configurada a principios del XVIII). Todas estas
aportaciones cronológicas y detalles en los rituales procesionales se
deben al historiador Francisco Ortiz Lozano.
Durante el siglo XIX salían en los días de Semana Santa
titulares de cofradías de penitencia y en algunas ocasiones en forma de
procesiones de rogativas. Hasta la destrucción del patrimonio eclesial en
1931, Ardales contaba con una serie de imágenes que se procesionaban en
el pueblo durante los días de Semana Santa: el Señor de la Sangre,
Jesús de la Columna, San Juan (sacado por los jóvenes), Padre Jesús
(efectuaba su salida a las siete de la mañana), el Sepulcro y la Virgen
de los Dolores.
Tras la destrucción vino la consiguiente fase de restauración,
encargándose nuevos enseres y nuevas imágenes; se vivió un
periodo de esplendor entre los años cincuenta y sesenta que se vio
incrementado en la etapa de los ochenta gracias al apoyo de figuras destacadas
del panorama cofradiero local.
Los desfiles procesionales comienzan el Jueves Santo cuando salen Jesús
Nazareno (obra de Sebastián Santos Rojas, 1947) y María Santísima
de la Esperanza (autor desconocido). Los tronos son del orfebre Cristóbal
Martos (1990 y 1992, respectivamente).
Al día siguiente, salen los titulares de la Hermandad del Santísimo
Cristo de la Sangre (desconocido, utilizándose restos del Cristo de la
Misericordia antiguo) y María Santísima de los Dolores (anónima,
restaurada en Sevilla en los años cuarenta). Esta Hermandad realiza su
salida desde la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, mientras que
la anterior la desarrolla desde el convento de San Sebastián.
A partir de 1950 se desarrolla un piadoso Vía Crucis por el pueblo,
sacando en procesión a la Virgen de los Dolores. Posteriormente y ya en
los años setenta sale un Crucificado portado exclusivamente por mujeres;
es en 1985 cuando se restaura el trono de la Virgen de los Dolores gracias a la
participación de los actores del Paso, al destinar la taquilla de varios
años para este menester.
El Jueves y el Viernes Santo tienen lugar los desfiles procesionales,
saliendo la Virgen de los Dolores y el Crucificado.
Sin embargo, el hecho más destacado de la Semana Santa es la
escenificación de la Pasión. Tiene lugar el Viernes y Sábado
Santos y se venía representando desde 1963 tomando como base un libreto
de un Auto Sacramental. Al destinar el párroco a otra demarcación,
el Paso se interrumpió hasta el año 1975 cuando un súbdito
canadiense afincado en el pueblo se preocupó de organizarlo todo,
devolviendo de nuevo la Pasión a la localidad. Al marcharse James Baline,
ya había "calado" en el pueblo y se decidió instaurar
una Junta Organizadora para que velase por la Pasión (año 1987).
En la actualidad y desde 1992, es Francisco Javier Florido quien se ocupa de
dirigirla.
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Ver también en la provincia |
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