| 3.3.2. Ronda II |
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La Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora
del Mayor Dolor, completa el panorama procesional del Miércoles Santo.
Fundada en el siglo XVI, vivió momentos de gloria en siglos precedentes.
Tras la Guerra Civil, fue reorganizada en 1947, teniendo su sede canónica
en la parroquial de Santa María la Mayor. Los actos penitenciales que
organiza esta hermandad comienzan con el traslado de la imagen del Cristo desde
la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz hasta la de Santa María la
Mayor, para días después celebrar el pregón. Seguidamente
se inicia el Septenario que finaliza el Viernes de Dolores. El silencio es la
nota más destacada de su cortejo procesional. Contribuye a ello el hecho
de que en cada parada los hermanos tienen la obligación de volverse de
espaldas al público. En el centro de las filas de los penitentes van
hermanos vestidos con túnicas y capuchón negro, portando carteles
con los nombres de los siete pecados capitales y con cadenas atadas a los pies
para recordar la esclavitud del pecado. Otros siete hermanos se visten de blanco
con carteles que llevan los nombres de las siete virtudes opuestas a los
pecados.
La Hermandad de Nuestro Señor Ecce-Homo, Cristo de la Buena Muerte y
Nuestra Señora del Buen Amor efectúa su estación de
penitencia el Jueves Santo. Su fundación es bastante antigua, siendo el
primer testimonio documental de 1702. Durante casi veinte años se
procesionaba la imagen de Nuestra Señora de Araceli. En 1970 se incorpora
la advocación mariana de Nuestra Señora del Buen Amor, y no será
hasta 1981 cuando se integra en la hermandad la Legión como hermano
honorario de la cofradía. La sede canónica es la iglesia de
Nuestra Señora de la Paz.
En la tarde el Jueves Santo sale en procesión, desgranándose
saetas a su paso. Esta corporación nazarena organiza un concurso de
saetas cuyos ganadores deben interpretar alguna en la procesión. Llama la
atención el acto que se celebra en la Plaza de Concepción María
Redondo al encontrarse los tres tronos que acceden por sitios distintos. Tras el
aplauso de los asistentes, se rezan las Letanísión.
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora
de los Dolores es la segunda institución penitencial que sale el Jueves
Santo. Su origen se remonta a finales del siglo XVII. Las dos imágenes
que procesiona la Hermandad suplieron a las anteriores, destruidas en 1936,
siendo obra de Castillo Lastrucci.
Los pasos son portados por hermanos costaleros. Acompañan a la imagen
de Padre Jesús gran cantidad de fieles portando luminarias, y es de
destacar la subida por la calle de Santa Cecilia.
El Viernes Santo se inicia con la procesión matinal de la Hermandad
del Santísimo Cristo de los Remedios y Nuestra Señora de las
Angustias. Procede de la fusión de dos hermandades centenarias.
Pertenecieron a determinados colectivos profesionales: la de la Virgen a los
agricultores y los comerciantes y el Cristo a los ferroviarios. Así pues,
tras la Guerra Civil se fusionaron en 1959. En el primer trono aparecen las imágenes
del crucificado y a los pies María Magdalena, San Juan Evangelista y María
Santísima del Amparo, todas ellas salidas de la mano de Castillo
Lastrucci (1959).
En el segundo trono, las dos imágenes -Nuestra Señora de las
Angustias y Cristo de la Buena Muerte- son obras igualmente del mismo imaginero
sevillano (1949). Sale de su sede canónica -Santa Cecilia- y destaca su
paso por la calle Angel y la Plaza de la Merced, lugar donde la Virgen se vuelve
a la fachada para asistir al acto de pleitesía que la Hermandad del
Cristo de los Remedios rinde a la Hermandad de la Soledad.
En la jornada nocturna, sale en procesión la Real Hermandad del Santo
Entierro de Cristo, y Nuestra Señora de la Soledad. Su origen es del
siglo XVI, uniéndose en el siglo XVIII las cofradías de Cristo
Resucitado y Nuestra Señora de Loreto. Recibe culto en la parroquial del
Espíritu Santo, aunque las imágenes marianas están en el
convento de las reverendas madres franciscanas.
Como cultos que organiza la Corporación, destaca el impresionante Vía
Crucis de Traslado de la imagen del Señor Yacente desde la parroquial
hasta el convento de San Francisco para celebrar en la Semana de Pasión
el Solemne Quinario cuaresmal.
Es la procesión oficial de la Semana Santa de Ronda, y a ella asisten
representantes de todas las hermandades, del clero y de la corporación
municipal. Destaca en su recorrido el "encuentro" de los dos pasos al
final de la procesión, frente a la antigua ermita de la Virgen de Gracia.
Esta misma hermandad organiza la procesión de clausura de los
desfiles semanasanteros cuando salen en la mañana del Domingo de
Resurrección las imágenes del Cristo Resucitado, que es portado
por hermanos horquilleros, y el de Nuestra Señora del Loreto, llevada por
hermanas con horquillas.
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