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| 3.3.5. Arte y Antropología II |
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Existe una dualidad sobre la forma de interpretar las jornadas de Semana
Santa, estrechamente entrelazadas en Igualeja. Por un lado está la
representación viviente o los "pasos". Sus comienzos arrancan
en 1907 cuando un párroco de Olías, Juan Caravaca, escribió
los textos, escenificándose hasta 1920. No será hasta 1984 cuando
vuelvan a ser interpretados, contando con la colaboración destacada del
Ayuntamiento.
El Sábado de Pasión se pronuncia el pregón de los "pasos"
y ya en el alba del Domingo de Ramos se representa la Entrada en Jerusalén.
El Jueves Santo tienen lugar distintas escenas: encuentro con la Samaritana,
consejo de Caifás y Santa Cena, entre otros. La jornada siguiente
comienza el proceso y los momentos pasionistas hasta la muerte de Jesús y
posterior celebración litúrgica de los Santos Oficios.
Del mismo modo, una serie de imágenes son procesionadas por las
calles del pueblo. Así, el Míercoles Santo sale Jesús
Nazareno en un cortejo llamado de "la Penitencia" pero aparece sin
cruz, a la manera de un Cautivo; tras él se procesiona la Virgen de los
Dolores. En la madrugada del Viernes Santo sale en procesión pero con la
cruz (Nazareno). En la noche del Viernes Santo, sale el austero cortejo del
Santo Sepulcro y la Virgen en su Soledad. El Domingo de Resurrección se
procesiona el Niño Jesús seguido de una Purísima, siendo
portadas las andas por niños y mujeres. Existía la costumbre en
esta jornada de quemar a Judas Iscariote mientras que a su mujer se le
indultaba.
Con la tradicional procesión de palmas se inician los cortejos en la
Semana Santa de Parauta. El Jueves Santo salen Jesús Nazareno y la Virgen
de la Soledad, ambas imágenes siguen recorridos distintos y se "encuentran"
en la Plaza. Al día siguiente se vuelve a procesionar la misma Virgen
pero siguiendo al Santo Entierro. En la noche del Sábado Santo se lanzan
fuegos artificiales y se disparan las armas de los cazadores para dar paso a la
jornada del Domingo de Resurrección, cuando se instala un "huerto"
en las afueras del pueblo para introducir la imagen de un Niño Jesús
que permanecerá hasta el mediodía, hora en la que la Virgen del
Rosario sale a su encuentro. En este momento se queman seis muñecos de
trapo llamados Judas.
Los mayordomos y mayordomas son los encargadas de organizar las procesiones
en Parauta. Se eligen en la noche del Sábado Santo poniendo un pino sobre
la puerta de los designados. Durante el Jueves y Viernes Santo, se prepara un
gran "huerto" en la plaza de la iglesia, disponiendo un corpulento
chopo desde donde se colgará un muñeco a la manera de Judas
Iscariote.
El Sábado por la noche se dispara hasta que cae. El Domingo de
Resurrección por la mañana se introduce la figura del Niño
Jesús en el "huerto" y se espera a que llegue la Virgen; por la
tarde sale la procesión del Niño Jesús precedido por los
mayordomos salientes y tras El, los "entrantes". La Hermandad de
Nuestro Padre Jesús Nazareno es el eje catalizador de los desfiles
procesionales de Cartajima a la vez que mutua para los hermanos. Parece ser que
su fundación data del siglo XVIII, existiendo simultáneamente con
otra entidad llamada Cofradía del Santísimo y que daba culto
externo a un Yacente. En el siglo pasado se fusionaron, y como recuerdo ha
quedado que los nazarenos lle;uelo blanco. El Jueves Santo salen
en procesión Jesús Nazareno pero sin cruz, con las manos
entrelazadas, y tras El la Virgen de los Dolores. Por la mañana del
Viernes Santo vuelve a salir la imagen de Jesús pero con cruz, y su
Madre, que lo acompaña. Por la tarde, piadoso Vía Crucis con la
imagen del Yacente y la VirYacente y la Virgen de los Dolores hasta un lugar en las afueras
denominado "Calvario"; a las doce de la noche, procesión de la
Soledad. El Domingo de Resurrección, a las cinco de la mañana,
salida del Niño Jesús al "Huerto " previamente
instalado, y a las doce de la mañana, procesión de la Virgen del
Rosario en busca del Niño y posterior "encuentro". En este acto
casi teatral participan de modo manifiesto el hermano mayor y doce vecinos en
representación del colegio apostóligo; en la parte alta del "huerto"
se planta un chopo donde se coloca un muñeco el júa,
que será incendiado cuando se encuentren Madre e Hijo en el "huerto".
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