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En el análisis de portafolio está implícita la hipótesis de que el
crecimiento en los volúmenes de ventas va a dar lugar a necesidades de
inversión.
Para contrastar el análisis individualizado realizado con anterioridad vamos
a utilizar la técnica de la MATRIZ DE CRECIMIENTO, en ella veremos la relación
entre el crecimiento de mercado en el eje de ordenadas y el crecimiento en
ventas en el eje de abscisas, y lo haremos desde una perspectiva global. Esto es
para todos los productos de la Costa del Sol, con ello volveremos a un análisis
coherente con el inicial de la matriz del ciclo de vida.
La matriz ideal, como patrón de orientaciones estratégicas, es la
siguiente:
Explicación de las posiciones estratégicas:
Los productos situados sobre la diagonal indican que el crecimiento de su
mercado es superior que el crecimiento de ventas, por lo que su participación
relativa esta decreciendo. Idealmente sólo deberían estar por encima los
generadores de caja (vacas) y los que están en declive (perros).
Los dilemas deben estar a izquierda (los que estén recibiendo inversión y
apoyo) y a la derecha (los que no la estén recibiendo).
Las estrellas deben estar en la zona alta (mercados en crecimiento por encima de
la media anual) y por debajo de la diagonal (participación relativa creciente).
Las vacas deben estar en la zona baja (mercados saturados o en decrecimiento) y
alrededor de la diagonal (según su participación relativa).
Los perros en la zona baja (mercados en declive) y próximos al eje de
abscisas (baja participación relativa).
Del análisis de los productos de la Costa del Sol, surge la siguiente matriz de
crecimiento:
Como conclusión del gráfico anterior nos encontramos con una matriz
prácticamente ideal para el conjunto de productos que forman el portafolio
de la Costa del Sol. Reflejando una posición, para el conjunto de sus
productos turísticos, altamente diferenciada.
Por tanto, y en términos de estrategia global, la cartera de
productos de la Costa del Sol es casi perfecta, siempre que se
permita y favorezca la renovación interna de productos y la financiación de unos
a otros. Asimismo, esta consideración implica la decisión de adoptar
un modelo turístico de desarrollo, en el que estén implicados todos los
sectores representativos.
Para la adopción e implantación de este modelo de desarrollo, se hace
necesario mejorar previamente tres realidades actuales:
La inexistencia tanto de inversiones estratégicas como de autofinanciación
entre productos, ya que las empresas no suelen tener una cartera de productos
diferenciados que permita la rotación y financiación cíclica.
La definición de marcos estratégicos, a nivel municipal, para el desarrollo de
estos productos, dado que los productos turísticos son analizados por los
clientes en relación con su entorno local de referencia.
- El desarrollo e implantación de un marco cultural fuerte en nuestras empresas,
que haga viable la consecución de ventajas competitivas de futuro, en términos
de calidad total, excelencia empresarial y satisfacción de nuestros recursos
humanos.
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